ñañañ

ñañañ

jueves, 31 de mayo de 2012

Que triste pertenecer a esa parte de los humanos que caminan automatizados y creen en banalidades para sentirse en el fondo de la piedra marchita de su corazón un poco satisfechos. ¿De qué?

Se ríen
Se aplauden
Se festejan
se distraen
Se saben felices
alocados
demente
Se sienten crecidos
radiantes
refulgentes
Se ciegan latentes
se sacian de mugre
podridos se huelen
se roen se mueren
Se atropellan se muerden
Se degustan Se apuestan
Se contratruquean
se apuran
se pierden
se acunan
se apuntan
se atajan
se escapan
después de satisfacerse
-le pagan-
se ríen
se beben
se artifician
se vuelven
se apagan
se prenden
se desnudan
se calientan
se transpiran
se putean
se la juegan de matones
y la obligan, de rodillas
hasta el fondo
hasta que gritan
se sostienen
de su espalda
se le arriman
la acarician la cuestionan
la adivinan
de sus pequeños años
hacen muecas de sorpresa
y no se piensan
no se preguntan
solo se acercan
y la besan
y la vuelven a dar vuelta
le tapan su boca
 y se erectan
su piel arrugada
se estira al entrar en ellas
y después de terminar
se ríen
-le pagan-
se festejan
entre ellos
se felicitan
se llevan el premio
de saberse satisfechos
en el asiento de su lujo con ruedas
llegan a casa
se saludan con sus mujeres
y sus hijitas
se acuestan
no piensan en ello
se sueñan
dormidos
no les importa
no les corresponde
se beben
 se ríen
no piensan no sienten
se ríen
se beben
se fuman
no entienden
no lo piensan
no preguntan
marchan
como tontos
automáticos
defendiendo
la putrefacción
del ser humano
alentando
la ridiculez
de ser un viejo asqueroso
que se siente joven
o un pibe estúpido
que se siente capo
por ir
a que se la chupen
y a meterla
por unos mangos-
mientras no quieren ponerse a pensar
a donde van
las y los
pequeños
que desaparecen-
solo se ríen
se las cojen
y se aplauden.




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